ALGUNAS APRECIACIONES CORDIALES Y CON CLARIDAD

0
421

La Sociedad de Autores y Compositores, SAYCO le dice a Cotelco que no se trata de hacer una alharaca; porque cuando sus socios utilizan sus alojamientos, los pagan; pues se espera entonces que cuando ellos usen la música de los autores, hagan lo mismo.

Lamento que una agremiación prestigiosa cómo Cotelco asuma un método poco formal para enfrentar el pago de los derechos de autor, asunto que aborda como si estos no tuvieran soporte legal o no fueran de orden Constitucional. Literalmente se agarra de todo lo que puede y usa permanentemente la estrategia de la desinformación para, al parecer, intentar evadir la obligación legal que tiene: pagar los derechos de autor.

Las obras no salen de las raíces de los árboles, ni aparecen debajo de las piedras; las canciones surgen de personas de carne y hueso que consumen alimentos, pagan arriendo, servicios públicos, protección de salud, estudio para sus hijos, etc. Así de sencillo lo describe el destacado artista y compositor Chelito de Castro: “si usted tiene una bicicleta que le da el sustento para su familia, llega alguien y la usa para trabajar, ¿no sería justo que este pagara algo por usarla? Así pasa con las composiciones: son el sustento de 15.000 familias entre socios de SAYCO y de Acinpro. Lo demás es otra cosa”.

Acude la entidad hotelera al desconocimiento de un concepto universal de comercio como es la puesta a disposición, e incluso da la impresión de hacer juicios de conducta y descalificaciones, para lo cual se apoya tácitamente en la intervención de que fue objeto la Sociedad autoral hace algún tiempo, como si se abrogara el privilegio de aglutinar empresas perfectas, o como si SAYCO desconociera que como entidad llevada por humanos, está sujeta siempre a permanentes acciones de ajustes.

El meollo está es en la concertación de tarifas, pero eso es lo que hay que contar honestamente, para que se sepa que SAYCO está obligado legalmente, y es lo que ha hecho siempre, y además para que fluya la información fidedigna de que coyunturalmente en estos días, contrario a lo que se informa, lo que ha hecho el Dr. César Ahumada, Gerente General de la empresa autoral, con autorización del Consejo Directivo, es flexibilizar las tarifas, lo cual como puede inferir cualquier terrenal con mínima noción de empresa, debe ser en graduación razonable y responsable de tal tenor, que no ponga en riesgo la viabilidad financiera y con ella la supervivencia misma de la asociación de autores, que es lo que con tino ha hecho Ahumada.

Pues bien, para matar ese caballito de batalla, en una publicación que SAYCO entregará a los medios de comunicación muy prontamente, sabrá la opinión pública cuál fue la verdad de la supuesta corrupción con que estigmatizaron a esta entidad; porque allí se informará con detalles que los regidores de esa época de la DNDA, Unidad Administrativa que controla a SAYCO, tuvieron el propósito de apoderarse de la asociación a como diera lugar, seguramente que no haciéndole el mandado a ‘Pambelé’, ni al maestro Leandro Díaz, para lo cual protagonizaron un inescrupuloso intento de desmantelamiento total de la Sociedad, con toda suerte de arbitrariedades, extralimitaciones e ilegalidades, que con la “chapa “de la moralidad, solidaridad y preocupación por los autores del país, vendieron perversamente.

Se asombrará entonces la gente de bien de que la historia es todo lo contrario y se sabrá que orquestaron un plan falaz, que solo Dios y los consecuentes consejos del Dr. Álvaro Uribe Vélez, pudieron ayudarnos a arruinar, según el cual con Servinteng, una empresa de papel (una inmobiliaria contratando derechos de autor), unos delincuentes de cuello blanco quisieron raptarle la empresa a los más de diez mil compositores, en su gran mayoría pertenecientes a las clases más necesitadas de este país.

Son entidades de orden mundial como la Cisac, la Ompi y la Unesco, las que tienen una verdadera semblanza de la reputación de SAYCO, y es al grueso de autores representativos a los que se les debe preguntar por SAYCO, apoyo por más de (70) años de los compositores colombianos.

Es SAYCO quien en medio de las limitaciones ha venido amainándoles la circunstancia penosa a los cantautores con ocasión de la actual crisis del Coronavirus, registrando la muy buena intención del Gobierno nacional, con un hombre de evidente susceptibilidad social, como el Presidente Iván Duque a la cabeza, y lo mismo, la distinguida Ministra de Cultura, Dra. Carmen Vásquez; pero entendiendo que por la magnitud de la crisis, se tiene que ir poco a poco atendiendo los muchos sectores, al compás de las reales posibilidades financieras.

Los intereses son diametralmente distintos: mientras SAYCO lucha por poder mantener el mínimo vital de la gran mayoría de sus asociados, Cotelco lo hace por cuidar que no haya desmedro en las utilidades capitalistas.

Se trata de recordarles muy respetuosamente a los señores de Cotelco, que los compositores colombianos no somos ovnis; también estamos en la tierra y sentimos el rigor de la afectación dramática que está causando la pandemia mundial, porque no quedaría opción distinta que asociar con oportunismo, la serie de reclamos infundados que en estos días ha estado haciendo Cotelco, aprovechando una situación coyuntural para mostrarse como si solamente fueran ellos los afectados por el aislamiento preventivo decretado en buena hora por el Gobierno nacional.

Señores empresarios, los hoteles están cerrados; pero los espectáculos musicales masivos y los establecimientos públicos donde por el uso de la música se genera el pago de derechos de autor, de donde derivan el sustento los cantautores, también.

No sería justo que se pretendiera asaltar la buena fe de algunos honorables congresistas, echándoles el cuento a su acomodo, porque nos consta que la gran mayoría de senadores y representantes, cuando escuchan nuestra versión, se apartan del propósito innoble de aplastar un sector de bajo estrato social que lo único que hace es sanamente crear y cantar, generando identidad nacional y, así mismo, hacer siempre su aporte para que en medio de tantas dificultades la vida sea más llevadera, escuchando canciones.
Recalcamos que SAYCO y la organización recaudadora SAYCO- ACINPRO, OSA, lamentan la situación por la cual atraviesa la gran mayoría de establecimientos públicos del país, entre ellos el sector hotelero, al igual que todos los trabajadores de la cultura y la identidad nacional Colombiana, como consecuencia de la pandemia del Coronavirus (Covid-19), decretadas por el gobierno nacional.

En consecuencia nuestro Consejo Directivo ha estado en posición de analizar las circunstancias actuales y los distintos planteamientos transmitidos por algunas de las asociaciones de usuarios incluido Cotelco, en procura de responder sus solicitudes; pero es evidente, que sin tener certeza aún, de cuándo será la fecha definitiva del levantamiento de la cuarentena, medida que ya se ha extendido en dos oportunidades, no contamos con las variables suficientes, que nos permitan la toma de decisiones para responder de fondo, a las inquietudes y solicitudes planteadas; máxime cuando, de acuerdo con lo que ha venido manifestando el Gobierno, la apertura de los diferentes tipos de actividades se irá realizando de manera gradual.

Dicho lo anterior, parece poco civilizado concebir el progreso de un gremio a partir del aniquilamiento de otro. No está bien que cada vez que se pueda, se blanda sutilmente ascendencia en el Gobierno, en procura de amedrentar al sector con el que se discuten intereses o conveniencias.

En estos términos SAYCO deja ratificada pues su respetuosa y comprometida disposición de enfrentar y buscar soluciones que porten divisas de salvaguarda para todas las partes, a partir de la premisa de que colombianos somos todos y por tanto sujetos a obligaciones y derechos en las proporciones equitativas que establece la Constitución y la Ley; seguros de que por la vía del diálogo son más fáciles las reivindicaciones que cada sector persigue, en un momento en que ante la realidad mundial, con amenaza latente de supervivencia del género, bien podemos ofrecerle al Ser Supremo posiciones menos altivas de verdadero sentimiento de confraternidad y respeto por el prójimo, como ofrenda bendita a Dios, para pedirle que nos pare pronto éste letal mal que crece en progresión geométrica y curamos en aritmética.

Finalmente, la intención de SAYCO y la organización SAYCO-ACINPRO, OSA, es que los comerciantes y sus gremios encuentren en nosotros un aliado, donde los derechos de autor y conexos que representamos, y el uso de nuestras canciones sean un instrumento para la entretención de los clientes, que se materialice en ingresos y en bienestar social para todos (clientes de establecimientos, propietarios de negocios, empresarios, productores, compositores y artistas).

Rafael Manjarrés Mendoza.
Vicepresidente de SAYCO.